Al conmemorarse este 10 de Setiembre el 122 aniversario de la muerte del Gral. Aparicio Saravia, el edil departamental Cosme Molina, efectuó un raconto de lo que fueron los pasos de Aparicio Saravia, sus reivindicaciones y su muerte.

En su intervención, hizo hincapié en la participación de tres castillenses.  Uno de ellos murió incluso el día de la Batalla de Masoller, Gabino Ubal.  Tres o cuatro días después, muere Manuel Olivera.  Pero también estuvo en Masoller, y antes en 1897 en Maturrango, Isabel Altéz, La Lancera de Aparicio,

Al principio Cosme mostró su agradecimiento a los demás ediles “ por acompañarnos en este homenaje que le realizamos  en el día de hoy, al máximo caudillo del Partido Nacional, el Gral. Aparicio Saravia.

Saravia cae herido en Masoller  un 1 de noviembre de 1904 y fallece a los 9 días, del otro lado de la línea divisoria,  tres kilómetros adentro de Brasil.

Manifestamos nosotros en una forma muy personal, que el 10 de setiembre debería ser una fecha muy importante para todos los uruguayos. No solamente para el pueblo nacionalista, digo para todos, viendo las razones por las que el Gral. Aparicio Saravia peleó.

El Gral. no peleó para hacerse del poder. Saravia se fue a las armas para defender los derechos cívicos.  Para que se terminaran los fraudes electorales.  Para que las minorías tuvieran su representación. Para que existiera lo que hoy es posible, que hubiese un gobierno nacional de un partido y uno departamental de otro.

Las famosas jefaturas que pedía el Gral.

Por estas razones y muchas más, derramó sangre este País, sangre entre hermanos, no solamente de blancos, sino también de colorados.

Hablar de Saravia es muy difícil y además muy lindo, como decía nuestro recordado Silvio Cardoso.

Es difícil porque de Saravia se habló todo.  Indudablemente no tengo la capacidad de un historiador, voy a recurrir a poetas, a historiadores, que escribieron sobre la vida de Saravia.  Y no solamente fueron Blancos los que lo hicieron.  Hubo gente del Partido Colorado, gente de izquierda, que escribió sobre Saravia.  Y todos coincidían en lo mismo: Un hombre al cual el País le debe mucho.

Por eso decía lo del principio.

El 10 de Setiembre, tendría que ser conmemorado de una forma diferente.

Que el País reconociera que lo que hoy estamos usufructuando, en cuanto a las libertades cívicas, Saravia peleó por eso y dio su vida junto a muchos compatriotas.”

Cosme efectuó luego un repaso minucioso de los pasos previos a los actos revolucionarios de Saravia.  Pero se detuvo en los rochenses que cayeron junto a Saravia. Los datos fueron aportados por el profesor Jesús Perdomo. “Dos apellidos muy conocidos en los pagos de Rincón de los Olivera y Valizas: Se llamaban Gabino Ubal Olivera y Manuel Olivera Ubal. Dos primo-hermanos muy jóvenes que cayeron en Masoller.

Uno el mismo día que cae Saravia, Gabino. En tanto que Manuel muere a los tres o cuatro días. Pero hubo un hecho muy resaltable para los castillenses. Y es que hubo una mujer que acompañó las dos revoluciones, tanto en el 97 como en 1904. Se llamó la lancera de Aparicio. Esta también peleó en la batalla de Maturrango en mayo de 1897.”

Para culminar, Cosme indicó Isabel (Isidora) Altéz, la lancera de Aparicio, tenía parentela con la abuela de una persona que está hoy en esta sala, la edila María Inés Rocha. Hasta ahí viene la sangre de la gente de Aparicio.

Para finalizar, Cosme leyó un poema dedicado a la muerte de Aparicio Saravia.  Ahí, mostró sus dotes de tremendo locutor  y  lo que generó que el recinto en pleno aplaudiera de pie su intervención.