Como sucede cada año, los nacionalistas marchan desde la ciudad de Castillos hasta el monolito creado al comienzo del Camino de Wilson.  Llamado así por ser el camino que llevaba a su estancia, “Cerro Negro”, pero también usado emblemáticamente para definir una idea, un concepto de ver  y hacer política.

El punto de partida es la ciudad de Castillos y desde la estela creada al final de la Avenida Wilson Ferreira, donde el artista plástico castillense Willams Rodríguez, recreara artísticamente el momento simbólico por excelencia del regreso de Wilson al País, en el año 1984.  

Cuando Wilson baja del barco que lo transportaba, inmediatamente es detenido por la dictadura de la época.  Cuando camina custodiado por los represores, gira y levanta sus manos mostrando los dedos en V.

Esa imagen simboliza Willams en su obra y es la que marca el inicio, cada año, de la marcha a caballo por el Camino de Los Indios hasta el monolito que recuerda a Wilson.