Cuando dejamos la ciudad de Chuy, ingresando a Brasil, la ruta es muy angosta. Debido a las lluvias, al tener que correrse hacia la banquina, un camión despísta y vuelca.

Chuy es una ciudad fronteriza y por lo tanto su ruta de acceso observa intenso tránsito de mercaderías, dice una empresaria muy molesta con la situacioón.

La ruta es tan angosta que los camiones no se pueden detener sobre ella. Cuando se corren hacia un costado para no entorpecer el tránsito, les puede ocurrir esto.

Una situación para nada acorde a una zona de intenso tránsito de grandes camiones y por supuesto de automóviles.