La edila Cecilia Berni cuestionó duramente el recorte en el plan de saneamiento del gobierno central. De 61 localidades contempladas en el plan original planteado por el anterior gobierno, solo quedaron 28. Menos de la mitad, resaltó Berni. Se aducen cuestiones económicas pero esto no es real. Se trata de prioridades, dijo. Porque de la cifra global que cuesta la obra de saneamiento para 61 localidades, el costo central se preveía con crédito y la contrapartida del gobierno podría alcanzarse con los dineros de una estancia que costó 32 millones de dólares parta ser usados por seis productores lecheros, o la reforma del palacio legislativo que propone la vice presidenta y que costará 10 millones de dólares, etc.

Se habla de densidad poblacional para determinar que localidades recibirán obra y cuales no.

La edila se preguntó si quienes vivimos en localidades más pequeñas que una capital departamental, no nos merecemos tener mejor calidad e vida, cuando la norma para determinar una obra de saneamiento indica que se debe priorizar por cuestiones sociales, no económicas.

Y aquí se prioriza lo económico, agregó.

Si bien Berni focalizó su reclamo por la obra que no se hará en La Paloma, son afectadas otras localidades significativamente.

Por ejemplo la ciudad de Castillos fue excluida y no recibirá obra por el Plan Nacional de Saneamiento.