Desde el centro de estudios se manifestó el malestar existente porque las autoridades de la educación no atienden sus relcamos. Hacen falta rejas, Se necesitan cámaras, pero ahora no hay ni telefono celular en adscripción.
Transcribimos lo manifestado por Yenny González Baranzano:
«
Por tercera vez en menos de un mes, entran en la madrugada a “robar” al Liceo, rompen todo.
Buscan plata, es obvio que lo que menos tenemos en el liceo es plata.
Se hacen las denuncias correspondientes, la policía actúa segun su protocolo.
La Dirección cumple la función de informar a las autoridades más próximas en su jerarquía, y la respuesta siempre es la misma “no hay plata”.
Necesitamos rejas, reponer la puerta de la cantina que ya no hay forma de repararla.
Necesitamos además de los seguridad del diurno (que es necesaria por otras situaciones), seguridad de noche o que se vuelva a estructurar el servicio 222.
Continuamos con los problemas edilicios, se nos caen los revoques arriba de la cabeza, las ventanas de algunos salones no cierran y puedo seguir.
Para colmo, la dueña de la cantina aburrida de esta situación, va a terminar su contrato, por ende, los pocos pesos que nos entraba para comprar estufas, reponer algún vidrio, arreglar alguna canilla.
Si te quejas públicamente y con fotos claras, buscar la quinta pata al gato igual pa’ sumariarte como lo hicieron con los compañeros del hospital hace unos años. No te puedes ni quejar por las condiciones en las que uno trabaja, y tiene que dar la cara ante los estudiantes (que se quejan con razón).
Robaron 3 celulares de la adscripción, si alguien quiere colaborar con alguno que le sobre. Y chip, que alguno de nosotros le pone tarjeta para tener internet y así tener comunicación con las familias.
Nada, eso. Harta de los robos y las condiciones.
Se nota que la educación no es un servicio esencial, y que no somos un ente recaudador»

