Referente de la cultura local y departamental, Jesús deja un legado interminable de sabiduría transmitido en los centros de enseñanza, a través de sus libros y en los medios de comunicación locales.

En lo personal conocí a Jesús en el año 1978.  Fue ante mi primer gran desafío como operador de radio.  Jesús conducía “Este Loco Mundo en que Vivimos” a través de Emisora Atlántica.  Quien estaba de turno ese domingo era Gustavo Molina.  Me llama con la excusa de que no podía ir.

En realidad me querían probar en la mesa y lo hacían con el programa más complejo para efectuar la tarea de control.

Jesús trabajaba hasta el más mínimo minuto de salida al aire. Todo para enriquecer una llegada a la audiencia con aportes siempre significativos de la historia local.

Fue el programa de radio con mayor impacto en los medios que se recuerde.

De ese primer encuentro «al aire», sigue una lista interminable de brabaciones, programas, transcribir libro para imprenta ,etc.etc.

En el adiós para Jesús, un sentimiento de enorme tristeza.

Trasladamos a Verónica, Eduardo y demás familia nuestro más sentido pésame.